Educación, Sociedad, Trabajo

El título SÍ importa

En el mercado laboral actual en España tenemos la sensación de que los títulos ya no valen nada y que son muchos los jóvenes sobrecualificados que tienen que huir de una situación precaria a otros países. Muchas veces, una vez que llegan se encuentran en una situación igual de precaria, pero siempre con el pensamiento positivo de que al menos aprenden inglés, conocen una nueva cultura y amplían sus miras y experiencia en la vida. La cuestión que nos debemos plantear es, ¿y aquellos que no tienen estudios? ¿Por qué me da la sensación de haber estudiado para nada? Los datos hablan de manera objetiva y nos quitan determinadas percepciones erróneas que tenemos. El análisis comparativo de los datos del paro nos muestra que en general España se sitúa en un 14% de paro, sin embargo, dentro de la población con estudios representa un 8,67% (curiosamente, el mismo dato que el paro general en Francia). También sabemos que el 35% de los jóvenes españoles de entre 25 y 34 años no tiene ni el Bachillerato (el doble que en la OCDE), de los cuales la mayoría tendrán un futuro bastante incierto. Y esa es la realidad.

Al español le encanta opositar, y con razón, ya que te aseguras un puesto fijo para lo que te resta de vida con un sueldo más o menos digno, en función del grupo al que puedas optar. Pues de nuevo nos encontramos esas grandes diferencias, para cualquier grupo tienes que cumplir con un mínimo de estudios. Empezamos con el grupo C, el menos exigente con los estudios. Con el C2, para el cual necesitas el graduado en ESO, solo puedes optar a tareas administrativas de apoyo, y con el C1, titulo de bachillerato o técnico, se amplían enormemente los puestos a los que se pueden optar, desde agente forestal hasta bombero de aeropuertos de Aena. El resto de grupos ya exigen estudios de varios años, pero para el grupo C, simplemente con un examen de prueba libre de obtención del graduado en ESO o la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años tienes la opción de conseguir la estabilidad que quieres.

Si seguimos dentro del trabajo estable, pero ya en otro ámbito como el militar, también sabemos lo importante que resulta tener unos estudios adecuados para no tener límites a la hora de alcanzar el rango que se proponga como meta. En cualquier caso, el título de bachillerato y la prueba de acceso a la universidad abren las puertas para empezar con buen pie dentro del ejército y poder llegar a promocionarse estudiando una carrera dentro de la rama que nos interese. Por poner un ejemplo, para poder ser suboficial sin un título universitario previo se puede entrar con el título de bachillerato (equivalente al acceso a la universidad para mayores de 25 años) o haber superado el examen de acceso a ciclos formativos de grado superior. Estas dos pruebas, con un poco de dedicación y la ayuda de RMind son fáciles de sacar y nos ayudan a derribar los muros que muchas veces nos impiden cumplir el sueño de conseguir el trabajo de nuestra vida.

Cada vez son más los trabajos para los que se exigen unos mínimos requisitos en cuanto a estudios. Y un ejemplo es el de camionero. Recientemente, el nuevo Reglamento de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres plantea una exigencia impuesta por la Unión Europea para desempeñar la figura del Gestor de Transporte en todas las empresas y que afecta a quienes quieran hacerse autónomos y los empresarios que tengan a cargo varios empleados dentro de este negocio. Todos ellos deberán tener el título de bachillerato a partir del 1 de julio de 2020. Cuando esta noticia salió en los medio de comunicación hubo muchos que se planteaban abandonar este sector con tal de no sacarse el título, pero ¿a caso sabían que con el acceso a mayores de 25 años se puede obtener esta titulación? Son muchos ya los alumnos que han conseguido pasar con éxito esta prueba y que, en la mayoría de los casos, su situación laboral e incluso su vida ha cambiado por completo.

Derriba tus muros y no dejes que un simple examen determine tu futuro. Tú decides, RMind te ayuda.

Educación, Psicología

¡Vuelta al cole!

El nuevo curso se acerca, las vacaciones se terminan y muchos no quieren volver a empezar porque el año académico se les hace muy cuesta arriba. En RMind estamos siempre intentando mejorar, porque siempre hay cosas nuevas que aprender. Para ello nos autoevaluamos y queremos compartir con vosotros algunos de los resultados que hemos encontrado, que podrían ayudar a que la vuelta al cole no fuese demasiado complicada.

resultados académicos

En esta simple gráfica (gráfica 1) podemos comparar los resultados que hemos obtenido durante el curso 2018 – 2019 entre las personas que reciben apoyo escolar desde principio de curso y aquellas que se matriculan a pocos meses de terminar el año académico. De los primeros, aquellos alumnos que empezaron desde el principio y siguieron matriculados hasta el final, el 100% logró aprobar. Sin embargo, este éxito se divide a la mitad cuando acuden a nosotros con el curso mucho más avanzado.

La principal razón que hemos encontrado es que cuando se acude a un centro de apoyo tan tarde, a veces se ha esperado demasiado y vienen con lo que llamamos “efecto bola de nieve”: alumnos que empezaron suspendiendo una asignatura o dos en una evaluación (sólo habría que haber recuperado 2 partes) pero que cuando acuden a nosotros en la tercera evaluación el número de asignaturas y evaluaciones a recuperar se ha triplicado (vienen con 3 asignaturas y ya son 6 partes a recuperar, además del retraso académico que llevan para pasar la última evaluación) (gráfica 2). A veces, hacemos milagros… pero no deberíamos de necesitarlo, es posible que no llegue.

Asignaturas suspensas

Obviamente, al acudir con más frentes abiertos la carga horaria se dispara en comparación con los alumnos que están matriculados todo el curso (gráfica 3). Esto además conlleva que no afiancen bien los conocimientos por falta de tiempo y, por lo tanto, que la base de esa asignatura no consolida y habrá que dedicarle más tiempo en el futuro; que casi no tengan tiempo libre y los alumnos son personas, no sólo estudiantes; y que, a veces, otras asignaturas se vean afectadas debido a que se les baja el tiempo de dedicación.

Horas semanales

Por todo eso y para que la vuelta al cole sea más «light», insistimos a todas las personas que contactan con nosotros en que empiecen el 2 de septiembre. Esto nos permite repasar algunas cosas básicas antes del inicio de curso y que los colegios no tienen tiempo de volver a mirar, nos da la oportunidad de ver en qué nivel está cada alumno en cada asignatura, nos ofrece el tiempo necesario para dar una base de técnicas de estudio y se convierte en un inicio de curso más gradual, ya que todavía tienen las mañanas libres.

Si además añadimos que les hacemos planificaciones individuales durante todo el curso, que en la matrícula está incluida una reunión inicial entre nuestra orientadora y el tutor del colegio de cada alumno, que les damos material teórico simplificado, que disponen de ejercicios prácticos de diferentes dificultades (porque no todos los colegios tienen el mismo nivel para el mismo curso) y con resoluciones paso a paso para que puedan autocorregirse en casa, que se enfrentan a simulacros de examen antes de llegar al examen en el colegio, que damos un feedback continuado a los padres y que hacemos un seguimiento de todas las asignaturas, no sólo de las que cursan aquí; todo esto, nos garantiza cierto grado de éxito que invade a nuestros alumnos y ganan en motivación, autonomía y autoestima.

Contáctanos y aprovecha la hora de prueba gratuita hasta septiembre, así como la matrícula (de 35€) gratuita.

La vuelta al cole no tiene por qué ser cuesta arriba, ¡empieza ahora!

Ciencia, Educación, Historia, Uncategorized

50 años de un sueño cumplido

“Es un pequeño paso para el hombre; un gran salto para la humanidad”, una simple frase de un astronauta que plasmó el gran avance que supuso para la humanidad el día 20 de julio de 1969. Hace ya medio siglo que se cumplió el sueño que tod@ niñ@ ha tenido alguna vez al mirar un cielo nocturno donde destacaba ella, nuestra Luna. 50 años han pasado desde que el Apolo XI consiguió alunizar y Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins hicieron su sueño (y el nuestro) realidad, a pesar de tener terribles precedentes con los fracasos que se habían cobrado las vidas de compañeros suyos en anteriores misiones del Apolo. Ellos y un gran equipo incasable de la Nasa demostraron que el ser humano es capaz de conseguir cualquier reto que se proponga, con esfuerzo, creatividad y empeño.

¿Qué avances desencadenó este acontecimiento y en general, el programa Apolo?

– El sistema de refrigeración de los trajes espaciales Actualmente esta tecnología se aplica tanto en el ámbito deportivo (pilotos de carreras) como en el tecnológico (técnicos de reactores nucleares) y médico (enfermos de esclerosis múltiple).

– Los desfibriladores para personas con ritmos cardiacos anormales.

– La tela ignífuga, desarrollada a partir del desastre del Apolo I donde un incendio acabó con la vida de 3 astronautas. A día de hoy la usan desde bomberos a soldados.

– Las mantas isotérmicas empleadas por los servicios de emergencia.

– Las máquinas de diálisis renal. Estas máquinas fueron desarrolladas a partir de un proceso de eliminación de toxinas imprescindible para los astronautas.

– La purificación del agua sin cloro, ahora empleada para eliminar virus y bacterias

– La mejora de herramientas inalámbricas (Black and Decker saca la primera aspiradora sin cables ese mismo año).

– La mejora de las zapatillas deportivas.

¿Una última curiosidad? Las comunicaciones entre Houston y el Apolo XI pasaban a través del Centro de comunicación español NASCOM, en Robledo de Chavela, a tan solo 50 km de Madrid.

¿Y solo hablamos de tecnología? No. 10 meses después del famoso alunizaje se celebró el primer Día de la Tierra y empezó a tomar algo de importancia el movimiento por la concienciación de la destrucción que estaba causando el ser humano en su propio hábitat. ¿Fue esto suficiente? Evidentemente no. Si pusiéramos el mismo empeño en inculcar el respecto al medioambiente (gracias al cual comemos, bebemos y nos surtimos de materias primas para absolutamente todo lo que usamos en nuestro día a día) como en transmitir conocimientos aplicados en la mejora tecnológica, tendríamos un mundo mejor. Aprendamos de nuestros errores, concienciémonos de que esta no es solo nuestra casa, si no la de las generaciones de nuestros hijos, nietos, bisnietos, tataranietos,… y apliquemos el famoso refrán “No muerdas la mano que te da de comer”. Ser mejor persona no cuesta tanto, ¿te apuntas al nuevo reto lunar?

 

educacion distancia
Educación

Los obstáculos de la educación a distancia

Hay muchas personas que se plantean estudiar a distancia: graduado en ESO, etapa escolar, título de bachillerato, una carrera universitaria, etc. Pero la educación a distancia no es tan sencilla como parece y no está hecha para cualquiera. Las personas que deciden “ponerse manos a la obra” por su cuenta, deben tener en cuenta que van a requerir de ciertas habilidades; principalmente dos.

Por un lado, necesitan ser constantes en su dedicación. Normalmente en este punto es donde se pierden ya la mayoría, empiezan fuerte: programaciones diarias, disfrutando del material, cuadernos ordenados y limpios,… pero la rutina termina por vencerlos y pronto se acaba ese buen ritmo. A un mes de los exámenes, sino menos, será cuando nos demos cuenta de que solos no podemos con todo.

Por otro lado, ser buenos autodidactas es un punto muy importante. Van a leer texto, teorías y se enfrentarán a ejercicios donde probablemente se atasquen. No rendirse en la búsqueda de la respuesta, consultar muchas fuentes y saber dónde encontrar el material será fundamental.

Aunque la institución de educación a distancia más conocida es la UNED, donde puedes estudiar la mayoría de las carreras universitarias teniendo que presentarte presencialmente sólo para los exámenes; pero ni es la única ni se dedica solamente a eso. También se encarga de hacer pruebas de acceso a la universidad española, por todo el mundo, para mayores de 25 años, mayores de 45 años y extranjeros.

Para obtener el graduado de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) o el título de Bachillerato (teniendo más de 18 años), siempre puedes matricularte para los exámenes y hacerte con los temarios para ser tu propio profesor.

Sin embargo, si eres menor de edad y por algún motivo tu residencia cambia con frecuencia, el Centro para la Innovación y Desarrollo de la Educación a Distancia (CIDEAD) es tu centro de estudios. En este caso también se pueden encontrar deportistas de élite que dedican la mayor parte de sus horas diarias al entrenamiento; sin embargo, suelen estar matriculados en colegios especializados y tener un tutor personalizado.

Y llegamos al PERO. Porque además de ser una persona constante y buen autodidacta, hay más cosas que debes tener en cuenta:

  • Por lo general, los temarios son considerablemente más extensos que en las instituciones presenciales. Esto se debe a que intentan compensar la ausencia de la persona que explica los contenidos, con más explicaciones escritas. En algunas ocasiones, los temarios pueden llegar a ser más complejos. No debemos olvidar, que la figura del maestro existe por una razón; sino, todo el mundo estudiaría a distancia.
  • Los temarios no están tan actualizados como en la forma presencial. Por ejemplo, se siguen impartiendo conocimientos en 1º y 2º de bachillerato que ya no entran en la metodología presencia ni en EvAU (selectividad).
  • No existe la posibilidad, ni la facilidad, de resolver las dudas de manera inmediata. Los alumnos recurren a tutoriales y explicaciones que, si bien les pueden ayudar a entender algunos conceptos, no les sirven para presentarlos en los exámenes.
  • Los estudiantes no saben qué parte del temario tiene más importancia y cual menos.
  • Muchos recurren a cursos online masificados y poco personalizados, donde apenas solucionan ninguno de los problemas citados en los anteriores puntos.
  • Al final, el propio método en sí acaba resultando una excusa para abandonar los estudios.

Normalmente en llegados a este punto, todos recurren a algún centro externo para recibir el apoyo necesario y superar sus exámenes, aunque sea “raspando” y sin interiorizar nada. A pesar de que RMind se dedica a prestar ese apoyo, nuestra vocación nos obliga a aconsejaros: MATRICULAROS EN UN CENTRO PRESENCIAL.

Obviamente hay personas que por diferentes motivos: tiempo, familia, trabajo, etc.; no se lo pueden permitir. Si esta es tu situación, contáctanos. Nuestra experiencia con alumnos residentes en países como Estados Unidos, México, Chile o Inglaterra puede ayudarte. Te orientaremos académicamente en todo lo que necesites, desde la prueba/examen que mejor se ajusta a tus objetivos hasta a hacer los trámites que necesites. Te programaremos y proporcionaremos el material exacto para cada caso (ni más ni menos). En función de tu constancia y habilidad como autodidacta, seremos más unos tutores que te resuelven dudas puntuales y te ayudan a programarte o te explicaremos el temario. Te enfrentarás a simulacros de examen y podrás aprender de tus errores (si los tienes).

¡A por tus objetivos!

Educación

EvAU 2019 (Selectividad/PAU) – Acceso a la universidad

A penas quedan 2 meses de clase y el examen más importante de nuestra vida, en el que más nos jugamos, se acerca (EvAU 2019). A pesar de que todos tenemos que pasar por él, muchos de nuestros alumnos se hacen diferentes preguntas:

¿Cómo funciona EvAU?

¿Cómo puntúa EvAU?

¿Cúando es la EvAU 2019?

¿Dónde salen las notas de EvAU?

¿Cómo apruebo EvAU?

 

Bien, pues vamos a ver si os podemos despejar algunas dudas sobre la antigua Selectividad, ahora EvAU (Evaluación para el Acceso a la Universidad).

¿Cómo funciona EvAU?

Lo primero que tenéis que saber es que la prueba no funciona exactamente igual en todas las comunidades ni es en las mismas fechas, pero sí son MUY similares.

La prueba consta de dos fases: la general (obligatoria) donde se presentan tres troncales y la principal de las de modalidad (según el bachillerato cursado), y la fase específica donde se encuentran las optativas de EvAU según la modalidad. Si queréis saber más, pincha aquí.

¿Cómo puntúa EvAU?

En cuanto a cómo puntúa, la fórmula es la siguiente (la encontraréis explicada en nuestra web):

Nota de admisión = Nota de acceso  +  a · M1  +  b · M2

¿Cúando es la EvAU 2019?

Hay dos convocatorias: la ordinaria donde las fechas varían muy poco, y la extraordinaria donde puede haber meses de diferencia.

Comunidad Autónoma

Convocatoria ordinaria Convocatoria extraordinaria

Andalucía

11, 12 y 13 de junio 10, 11 y 12 de septiembre
Aragón 5, 6 y 7 de junio

11,12 y 13 de septiembre

Asturias Pendiente

Pendiente

Cantabria 5, 6 y 7 de junio 4, 5 y 8 de julio
Castilla – La Mancha 4, 5 y 6 de junio 2, 3 y 4 de julio
Castilla y León 5, 6 y 7 de junio 3, 4 y 5 de julio
Cataluña 12, 13 y 14 de junio 3, 4 y 5 de septiembre
Comunidad Valenciana 4, 5 y 6 de junio 2, 3 y 4 de julio
Extremadura Pendiente Pendiente
Galicia 12, 13 y 14 de junio 10, 11 y 12 de julio
Islas Baleares 11, 12 y 13 de junio 9, 10 y 11 de julio
Islas Canarias 5, 6 y 7 de junio 3, 4 y 5 de julio
La Rioja 5, 6 y 7 de junio 3, 4 y 5 de julio
Madrid 4, 5 y 6 de junio (el 7 coincidencia / incidencias) 2, 3 y 4 de julio (el 5 coincidencias / incidencias)
Murcia 11, 12 y 13 de junio 11, 12 y 13 de septiembre
Navarra 4, 5 y 6 de junio 26, 27 y 28 de septiembre
País Vasco 5, 6 y 7 de junio 3, 4 y 5 de julio

¿Dónde salen las notas de EvAU?

Las notas las puedes consultar en la web de la universidad que ha estado a cargo de tu prueba, normalmente introduciendo el DNI o un código que te proporcionarán.

¿Cómo apruebo EvAU?

Aprobarla es relativamente sencillo si has sacado el curso sin ninguna dificultad. Lo complicado es obtener una nota que te permita ser TÚ quien escoja la carrera para no verte en la situación de tener que elegir entre las que tu nota te deja.

En los colegios e institutos no suele haber tiempo real para prepararos de verdad y, por desgracia, en la mayoría sólo les interesa que aprobéis para que sus estadísticas sean buenas, aunque sea “por los pelos”.

Conociendo los exámenes de cada asignatura, sabiendo lo que suele caer siempre, teniendo en cuenta qué es lo que vale más puntos,… Puede que lo veas más fácil.

Por ejemplo, el examen de “Lengua Castellana y Literatura II” es uno de los troncales y nos hemos encontrado con alumnos que a estas alturas (febrero, final de la 2ª evaluación) apenas han hecho comentario de texto ni sintaxis, cuando valen 3 y 1,5 puntos respectivamente. Están dando en clase el origen de las palabras, que ni si quiera entra en EvAU. Si a esto le sumas, que también piden la redacción de un texto argumentativo, que tampoco suelen practicar, y que vale 1,5 puntos… tienes ya asignados 6 puntos de 10, que casi no se practican. Si por ejemplo quieres empezar por sintaxis, te podemos ir echando un cable.

A lo largo de nuestra vida nos enfrentamos a muchos exámenes y muchas pruebas, pero EvAU tiene un gran peso en nuestro futuro. Para cualquier duda, consúltanos sin compromiso.

Si no has cursado bachillerato en España y quieres saber cuál es la «Selectividad para extranjeros» o «EvAU para extranjeros» echa un vistazo a nuestra web o contáctanos.

¡Mucha suerte a todos!

formación profesional
Educación

Formación Profesional (FP): la gran oportunidad marginada

Médico, abogado, ingeniero, arquitecto,… algunas de las profesiones que cualquier padre quiere que su hijo estudie. Sin embargo, ni de lejos tiene por qué ser el futuro que ellos escojan o que más se adapte a ellos. En muchas ocasiones, cada vez más, una carrera universitaria no les garantiza un trabajo y, mucho menos, la posibilidad de tener una vida “acomodada”. Mientras tanto, todas las profesiones “medias” se han visto rodeadas de prejuicios y han quedado en una posición infravalorada en un momento en el que los estudios indican, que en la próxima década el 65% de los empleos que se crearán en España requerirán una Formación Profesional (FP) de grado medio; según las agencias Cedefop y Eurofound, de la Unión Europea.

Actualmente hay un “sendero” que predomina en nuestra sociedad y del que muchos padres no quieren que sus hijos se salgan ni un ápice: educación infantil, primaria, secundaria bachillerato, prueba de acceso a la universidad, ver en qué carrera de las que más o menos CREO que me gustan puedo entrar, carrera, prácticas y… ¿a trabajar de camarero? Obviamente, es una forma de hablar, pero también la historia de muchas personas.

Las razones para esquivar ese “camino” pueden ser muy variadas: que les sea imposible seguir un programa educativo tan teórico, que su situación personal provoque que sus calificaciones no sean lo suficientemente altas como para orientarse al campo que se quieren dedicar, porque se han trasladado de ciudad o país y los contenidos educativos son muy diferentes, porque sus aptitudes destacan mucho en un área y se ven perjudicadas en otras, porque tienen claro a qué se quieren dedicar (de verdad) cuando son adolescentes y se quieren especializar, etc.

¿Cuáles son las otras bifurcaciones que los estudiantes pueden tomar, sin que sus padres teman por su solvencia futura? A grandes rasgos, podrían entrar en:

  • Una FP básica sin haber terminado la ESO y que les llevaría dos años.
  • Una FP media a la que se accede con el título de la ESO, con la prueba de acceso propia para este nivel o tras haber cursado una FP básica. También tienen una duración de dos años.
  • Una FP superior por medio del título de Bachillerato, la prueba de acceso propia para este nivel o tras haber cursado una FP media. Igual que los anteriores, tiene una duración de dos años. Esta titulación nos daría acceso a la universidad (¡padres, que no cunda el pánico).

Existen algunos detalles más como requisitos de edad o que las FP pertenezcan a la misma familia; en caso de que quieras que te asesoremos, contáctanos sin ningún compromiso (https://www.rmind.es/contacto/).

Dicho esto, debemos tener en cuenta que puestos universitarios siempre ha habido menos que de otras formaciones; por ejemplo, en una asociación de apoyo a personas dependientes va a haber más auxiliares que técnicos de integración social (TIS), más TIS que psicólogos. Por lo que cabe pensar, que será más fácil acceder a un puesto de auxiliar o TIS para luego intentar promocionar; sin embargo, no puedes acceder a ellos sin la titulación que sólo se obtiene con una FP.

Hay muchos modos de llegar a donde queremos llegar, pero eso no implica que lo tengamos que hacerlo por donde los estrictos moldes sociales dicen que tenemos que hacerlo.

TDAH
Educación

El estereotipo del TDAH

Cada vez hay más padres que cuando acuden a nuestro centro indican que su hijo tiene TDAH, en muchos casos porque simplemente ellos así lo creen y, casi siempre, sin saber exactamente qué implica. Pero, ¿qué es el Trastorno por déficit de atención e hiperactividad?

Lo primero que tenemos que hacer es leer la primera palabra “trastorno”, esto quiere decir que está en los manuales de diagnóstico y que debe ser detectado por un neurólogo, porque sí, también se puede detectar físicamente. Al igual que nosotros no decimos a nuestro hijo que tiene esquizofrenia o diabetes, no debemos introducirlo en nuestro discurso tan a la ligera. Para que un trastorno sea tal tiene que realmente interferir con el funcionamiento o el desarrollo, en este caso afectar tanto a las actividades sociales como a las académicas y/o laborales durante más de 6 meses. Además, debe cumplir unos requisitos o criterios que deben ser valorados con sumo cuidado y tenemos que saber que es un trastorno que se puede detectar físicamente, no es algo abstracto que no se pueda ver en determinadas pruebas. Para aquellos que queráis buscar ayuda, si bien es cierto que un profesor de educación especial y un psicólogo os pueden ayudar una vez diagnosticado; los profesionales concretos a los que se deben acudir desde el principio son el neurólogo que una vez confirmado os derivará al psiquiatra, normalmente especializado que pueda ajustar la medicación según el caso.

Si continuamos leyendo, encontramos dos partes: “Déficit de atención” que hace referencia a la incapacidad para mantener la atención durante un tiempo prolongado en algunas tareas; que no tienen por qué ser solo escolares, también pueden ser tareas recreativas y que pierda la atención sin que haya ningún distractor. “Hiperactividad” que implica un grado de impulsividad que no concuerda con el desarrollo de esa persona.

Pero, por favor, no cojan estos datos sin más; es un profesional el que tiene que hacer pruebas y estudios para asegurarse de que hay puntos que no se ajustan con el desarrollo normalizado en función de la edad y situación, es el profesional el que tiene que descartar otras posibles causas, es el profesional el que tiene que ver qué tipo de TDAH es y el grado, es el profesional el que tiene que valorar si se requiere medicación y las pautas, etc. Si nosotros en casa no diagnosticamos cáncer o no valoramos el grado de miopía, tampoco debemos hacerlo con otros trastornos como el TDAH.

Una vez aclarado esto, sí que hay algunas pautas y consejos que podemos seguir para intentar ayudar a las personas afectadas a la hora de estudiar. Antes de empezar, debemos tener en cuenta que no será algo sencillo y que, si normalmente a mayor edad más complicado es hacer cambios en la “rutina” o “no rutina” de estudio, en este caso no será diferente.

  • Constantes. Es muy beneficioso que sigan una rutina de estudio muy marcada y que no nos la saltemos. Lo mejor es que siempre empiecen a estudiar a la misma hora, durante un tiempo fijo y en el mismo sitio. Ya sea con sus padres o en un centro de estudio, tenemos que prever que siempre deben cumplirlo; es decir, si tengo reuniones de trabajo con cierta frecuencia o sé que no voy a poder estar con mi hijo algunas tardes, yo no soy la persona adecuada. Con el paso del tiempo, deberán empezar a hacerlo solos, pero es un proceso muy lento.
  • Pacientes (y aún más constantes). No es fácil, pero debemos estar preparados para frustrarnos y para los posibles fracasos que haya. No debemos levantarnos al no conseguir nuestros objetivos por dos razones principalmente: nuestro hijo no se va a sentir apoyado y el ejemplo que le estamos dando, debemos ser perseverantes para que ellos lo sean.
  • Decisión conjunta. Los niños deben ver congruencia entre los padres o, si no, en cuanto haya un fallo por parte de los padres o vean que alguno de ellos no opina igual o no es tan estricto… lo aprovecharán.
  • Refuerzo positivo. El refuerzo es muy importante, pero no solo hay que felicitarlos por aquellos objetivos que logren, también debemos hacerlo por el esfuerzo invertido, la tranquilidad ante el estudio, la constancia, etc. Si normalmente las recompensas alejadas de la conducta (en este caso, desde que ellos estudian un examen hasta que obtienen la nota) ya motivan poco, en niños y adolescentes impulsivos aún menos.
  • No desacreditar al profesional, sobre todo delante de los menores. Esto no implica que el profesional siempre tenga razón, todo el mundo yerra; pero lo que debemos hacer es pedir más información y aclaraciones para poder reflexionar sobre los consejos y opiniones que nos están dando. Todos tenemos el mismo objetivo, ayudar a la persona con TDAH en sus estudios.
  • Compromiso, sin él la constancia será complicada de mantener.
  • Junto con la ayuda de un profesional debemos marcar qué objetivos a corto plazo y a largo plazo debemos perseguir.
  • Técnicas de estudio. Además de conceptos y valores, los estudiantes deben adquirir estrategias necesarias para poder afrontar los diferentes tipos de conocimientos. Gran parte del fracaso es porque no saben estudiar.

Estos son algunos de los consejos que de modo introductorio os podemos dar, sin embargo, la ayuda de un profesional cualificado suele ser necesario para establecer unos buenos objetivos y un correcto plan de actuación.

Desde RMind y nuestra experiencia en estos casos, queremos haceros una última recomendación: no dejéis que la vida de vuestro hijo, o la vuestra misma, giren en torno a estas dificultades. Por desgracia, a lo largo nuestros años de experiencia nos hemos encontrado con muchos estudiantes que se creen incapaces de conseguís sus objetivos, que están seguros de que jamás podrán enfrentarse a los estudios o que han aprendido de sus padres a justificarse poniendo de escusa el trastorno delante de ellos.

Pero al igual que decimos esto, también tenemos que contaros que, si trabajamos en equipo y vamos marcando pequeños objetivos cualquier alumno, con trastorno o sin él, puede conseguir todo lo que se proponga. Es por ello que confiamos en nuestros “trajes a medida”, porque cada persona es un mundo y sus necesidades son diferentes; pero eso no tiene por qué evitar que saque todo su potencial.

clases domicilio
Educación

Clases a domicilio: ¿riesgos?

La educación actual no llega a todos lados y ese «apoyo escolar extra» cada vez es más común en muchas familias. Esto provoca que los profesores particulares dando clases en casa del alumno se haya convertido en algo cada vez más común, siendo una tirita para muchos padres que no dan abasto.

Muchos estudiantes, algunos incluso antes de terminar bachillerato, comienzan a dar clases particulares en casa de sus propios alumnos logrando cubrir algunas de las necesidades que tienen esos niños y logrando obtener unos “ahorrillos” para su día a día.

En muchos casos, es suficiente y los profesores particulares a domicilio van obteniendo experiencia y aprendiendo por medio del ensayo y error, pero cometiendo errores que pueden llegar a complicarse y convirtiéndose en situaciones que necesitan ayuda más profesional. Llegado el caso… ¿seríais vosotros o vuestro profesor particular capaces de detectarlo y actuar en consecuencia?

Hace unos días, alguien de confianza nos ofrecía dar clases particulares a dos hermanos en diferentes cursos de la ESO en su propia casa. La situación era la siguiente: el profesor particular que habían tenido años anteriores, sólo durante el presente curso, no iba a poder prestarles su servicio este año; los alumnos, en principio, requerían un par de horas de clase a la semana para matemáticas, física y química, principalmente; en época de exámenes podían llegar a necesitar hasta 8 horas en una semana; ambos estudiaban y hacían los deberes con su madre, quien era la que regulaba la frecuencia de las clases y quien buscaba alguien de confianza para que cubriera dichas clases en su domicilio este año.

En principio es una situación relativamente común en muchas casas: el adulto que estudiaba con los niños ya no puede resolver todas las dudas y sólo para eso busca alguien que lo ayude. Muchos nos podríamos preguntar ¿y? ¿cuál es el problema? ¿no han encontrado un buen candidato? Bueno, pues si nos adentramos un poquito más, podemos hacernos otro tipo de preguntas y plantear hipótesis, a sabiendas de que aún no tenemos toda la información.

Este primer hecho, nos llevaría a tener una entrevista con ambos padres y ambos niños, necesitamos más información para poder crear un plan de actuación concreto, un “traje a medida para cada alumno”. Puede sonar excesivo el hecho de querer recabar más información, pero las necesidades de esos dos niños van más allá de un apoyo escolar “extra” y lo que vamos a plantear a continuación son sólo hipótesis que podríamos confirmar o no con dicha entrevista.

Probablemente, la madre (desconocemos cómo actúa el padre) carga con la responsabilidad de los estudios de sus hijos, evitando que ellos se hagan cargo de ella y exigiéndoles X resultados.

Es posible, que la atención que reciban de su madre esos niños gire en torno a los estudios, lo cual dificultará la relación. ¿Qué padre no ha discutido nunca con sus hijos sobre los estudios? Lo académico forma parte de la vida de nuestros hijos, pero no son meros estudiantes, son mucho más.

Los niños, no saben programarse y se les acumula el trabajo para justo antes del examen. Es posible, que sin el profesor particular y sin su madre no hagan prácticamente nada. Se han vuelto dependientes en ese aspecto.

Sabiendo que son hipótesis sin confirmar, pues en este caso nunca llegamos a tener dicha entrevista y por lo tanto podría haber otras dificultades: comprensión lectora, memorización, hábito de estudio, etc. Dificultades no demasiado elevadas y que, por lo tanto, no les han impedido ir pasando de curso y que no se han trabajado de manera adecuada. Sabiendo esto, la mayoría de los profesores particulares a domicilio trabajarían de la siguiente manera: irían a casa del alumno, le explicarían de nuevo aquello que no hayan entendido en el colegio y harían los deberes con ellos. Algunos les mandarían algún ejercicio extra que, si el niño tiene tiempo y/o supervisión haría y sino no.

Quizás, y sólo quizás, esos niños necesiten sacar la parte académica fuera de casa. Quizás necesiten profesores dotados de herramientas y experiencia para que los acompañen en el proceso de aprendizaje, no debemos olvidar que es su proceso y no el nuestro. Quizás esos padres (la madre) tengan también unas necesidades, un profesional que coja el peso de la responsabilidad de los estudios de sus hijos, un profesional que sea capaz de ir dándoles poco a poco esa responsabilidad a los niños de nuevo. Quizás, necesiten que alguien les enseñe a programarse, ya que el colegio lo exige, pero nadie les muestra cómo hacerlo. Quizás esos niños necesiten ver que pueden hacerlo solos y para ellos sea más necesario un aprobado por sí mismos que un notable con ayuda, para que vean que son capaces y el aprobado lo conviertan ellos solos en la nota que quieran. Quizás necesitan que la motivación no sea que se lo exigen en casa, sino que ellos quieren alcanzarlo. Quizás las conversaciones en casa deban hablar de qué han hecho en el recreo o qué han hecho sus padres en el trabajo, de cuál va a ser el menú de esa semana o qué van a hacer todos juntos el fin de semana.

En esto casos, es posible que los padres escuchen cosas que no quieran oír, es posible que se requiera trabajo en equipo, es posible que quien intente dar ese “más que apoyo extra” se tenga que reunir con el tutor del alumno del colegio, es posible que requieran algo más que un profesor particular a domicilio. Porque, ¿de verdad creen que esa persona que va a darle clases a sus hijos, en caso de que sea necesario, va a ver esas necesidades y va a saber cubrirlas?

Ahora podemos pensar que a mí hijo le va bien así, ¡por supuesto! No podemos generalizar, sería un grave error. Pero no crean que ese servicio es más barato, que los desplazamientos a un centro de apoyo no merecen la pena, que esa persona siempre dedica el tiempo suficiente a preparar las clases con su hijo y, mucho menos, que sabrá cubrir todas sus necesidades.

Porque en la mayoría de las ocasiones, ese servicio es más caro del que en realidad necesita el alumno (¿acaso las clases particulares o las magistrales son la única opción?); además de crear dependencia del profesor que luego no está durante la realización del examen, minando la autonomía del alumno, así como su motivación y aumentando su frustración. El tiempo en los centros de formación es más eficiente que en la casa del alumno, por lo que el desplazamiento merece la pena. Los profesionales en el centro se dedican a ello, no están en la situación de “si mi carrera universitaria me lo permite dedicaré tiempo a preparar la clase”, su objetivo es ayudar al alumno a alcanzar sus metas; además de contar con el apoyo de un equipo multidisciplinar que los respalda.

No hay una fórmula mágica que haga que los niños saquen un 10 en todas las asignaturas, es más, aunque no nos guste… la realidad es que tampoco tienen por qué sacarlo. Debemos recordar que esas calificaciones no determinan el tipo de persona en el que se van a convertir ni el tipo de futuro que van a tener. Nos preocupa que no accedan a una buena carrera o no tengan un buen trabajo, pero nada de lo que hagamos garantiza… nada. Personas como Bill Gates, Mark Zuckerberg, Steve Jobs, Li Ka-shing (dejó la escuela a los 15 años y es el 8º más rico del mundo) o Amancio Ortega; entre muchos, no terminaron sus estudios, algunos ni el colegio. Las calificaciones de una educación que no ha evolucionado en los últimos 50 años no son reflejo de nuestros hijos, no nos empeñemos en ello.

Educación

Vuelta al cole

¡¡Arriba!! A la ducha, a vestirse, prepara el material, desayuna y… en ruta.

¡Aquí estamos otro año más!

Ya seas profe, papá o mamá , o estudiante que vuelve al cole… ¡la rutina ha vuelto para todos!

Los profes han cargado pilas en el verano y ya están listos para otro año escolar.

Los papis han tenido oportunidad de estar más con sus hijos y conocerlos más en profundidad.

Los niños han tenido un break y vuelven frescos al cole.

Debería ser fácil el inicio de otro año escolar. ¿No?

Sin embargo, durante casi tres meses el despertador a penas ha sonado, la rutina semanal ha desaparecido casi por completo y… los niños han sido los protagonistas de su mundo. ¿Quién no firmaría por algo así?

Habrá niños que empiecen con ganas el colegio, quizás estén deseando ver a sus amigos y ponerse al día.

Habrá otros que los primeros días lo pasen algo peor y se muestren reacios a volver.

Habrá quienes, simplemente, vuelvan al cole «sin pena ni gloria».

Nuestro trabajo: estar atentos a las necesidades de todos y cada uno de ellos. Hay responsabilidades y obligaciones… sí; pero debemos estar ahí para todo lo que necesiten y, ante todo, escucharlos y dejar que se expresen.

Por muy pequeños que sean, tienen un mundo entero que contarnos, SU MUNDO. Y debemos asegurarnos que puedan hacerlo si lo desean.