Educación, Psicología

¡Vuelta al cole!

El nuevo curso se acerca, las vacaciones se terminan y muchos no quieren volver a empezar porque el año académico se les hace muy cuesta arriba. En RMind estamos siempre intentando mejorar, porque siempre hay cosas nuevas que aprender. Para ello nos autoevaluamos y queremos compartir con vosotros algunos de los resultados que hemos encontrado, que podrían ayudar a que la vuelta al cole no fuese demasiado complicada.

resultados académicos

En esta simple gráfica (gráfica 1) podemos comparar los resultados que hemos obtenido durante el curso 2018 – 2019 entre las personas que reciben apoyo escolar desde principio de curso y aquellas que se matriculan a pocos meses de terminar el año académico. De los primeros, aquellos alumnos que empezaron desde el principio y siguieron matriculados hasta el final, el 100% logró aprobar. Sin embargo, este éxito se divide a la mitad cuando acuden a nosotros con el curso mucho más avanzado.

La principal razón que hemos encontrado es que cuando se acude a un centro de apoyo tan tarde, a veces se ha esperado demasiado y vienen con lo que llamamos “efecto bola de nieve”: alumnos que empezaron suspendiendo una asignatura o dos en una evaluación (sólo habría que haber recuperado 2 partes) pero que cuando acuden a nosotros en la tercera evaluación el número de asignaturas y evaluaciones a recuperar se ha triplicado (vienen con 3 asignaturas y ya son 6 partes a recuperar, además del retraso académico que llevan para pasar la última evaluación) (gráfica 2). A veces, hacemos milagros… pero no deberíamos de necesitarlo, es posible que no llegue.

Asignaturas suspensas

Obviamente, al acudir con más frentes abiertos la carga horaria se dispara en comparación con los alumnos que están matriculados todo el curso (gráfica 3). Esto además conlleva que no afiancen bien los conocimientos por falta de tiempo y, por lo tanto, que la base de esa asignatura no consolida y habrá que dedicarle más tiempo en el futuro; que casi no tengan tiempo libre y los alumnos son personas, no sólo estudiantes; y que, a veces, otras asignaturas se vean afectadas debido a que se les baja el tiempo de dedicación.

Horas semanales

Por todo eso y para que la vuelta al cole sea más «light», insistimos a todas las personas que contactan con nosotros en que empiecen el 2 de septiembre. Esto nos permite repasar algunas cosas básicas antes del inicio de curso y que los colegios no tienen tiempo de volver a mirar, nos da la oportunidad de ver en qué nivel está cada alumno en cada asignatura, nos ofrece el tiempo necesario para dar una base de técnicas de estudio y se convierte en un inicio de curso más gradual, ya que todavía tienen las mañanas libres.

Si además añadimos que les hacemos planificaciones individuales durante todo el curso, que en la matrícula está incluida una reunión inicial entre nuestra orientadora y el tutor del colegio de cada alumno, que les damos material teórico simplificado, que disponen de ejercicios prácticos de diferentes dificultades (porque no todos los colegios tienen el mismo nivel para el mismo curso) y con resoluciones paso a paso para que puedan autocorregirse en casa, que se enfrentan a simulacros de examen antes de llegar al examen en el colegio, que damos un feedback continuado a los padres y que hacemos un seguimiento de todas las asignaturas, no sólo de las que cursan aquí; todo esto, nos garantiza cierto grado de éxito que invade a nuestros alumnos y ganan en motivación, autonomía y autoestima.

Contáctanos y aprovecha la hora de prueba gratuita hasta septiembre, así como la matrícula (de 35€) gratuita.

La vuelta al cole no tiene por qué ser cuesta arriba, ¡empieza ahora!

errores CV
Psicología

Errores comunes del CV

Aquí vamos, tengo que preparar el currículo. Es mi carta de presentación. Tiene que ser breve, pero quiero que sepan todo lo que he hecho. ¡Espera! Lo mismo sólo tengo para rellenar un par de líneas. ¿Qué hago?

En primer lugar, sí, la leyenda es cierta. Si de verdad quieres aprovechar todas las posibilidades, para cada puesto debes mandar un CV personalizado. Por lo tanto, aunque tengas uno ya escrito, disponte a quitar y poner cosas. Busca la empresa que ofrece la vacante e investiga un poco, quizás encuentres alguna pista o simplemente el color de la web haga que puedas cambiar el de tu CV, ¿quizás la línea que rodea tus datos personales? Los detalles importan.

Partiendo de esto, unos apartados básicos que deben aparecer:

  • Datos. Aquí debemos incluir nuestro nombre y apellidos, dirección (no completamente detallada), nuestro DNI o NIE, lugar y fecha de nacimiento, perfil profesional o web (como LinkedIn) y datos de contacto (teléfono y correo electrónico).
  • Formación. Debemos indicar el título de la formación, la fecha de inicio y de finalización, el centro de estudios y la ciudad/país.

– Académica/Reglada (aunque a veces este título de “académica” o “reglada” no aparezca, sí debe estar separada de la “complementaria” que sí será recogida bajo ese epígrafe): hace referencia a estudios “oficiales”: estudios universitarios, másters, etc.

– Complementaria: cursos, seminarios, congresos, etc. Además, en este caso también tenemos que incluir la duración (horas o créditos). En este apartado sólo debemos indicar la relacionada con ese puesto, no todos los que hayamos cursado.

  • Experiencia.

– Laboral: toda aquella en la que hubiese un contrato laboral, fuese del tipo que fuese, y se haya cotizado. Señalaremos el puesto, la empresa, el periodo y las funciones llevadas a cabo.

– Extralaboral: voluntariados, prácticas no remuneradas, colaboraciones, publicaciones, etc. Indicaremos los mismos datos que en la experiencia laboral, pero sólo incluiremos la relacionada con el puesto al que postulamos.

  • Otros datos de interés. Este apartado dependerá del puesto y la empresa a la que postulemos, pero también del ámbito profesional en el que nos movamos (por ejemplo, si es para un puesto de informático, ese apartado no debería estar dentro de este epígrafe, sino constituir uno por sí solo; igual ocurre si es para un puesto en el que se requieran o valoren mucho los idiomas). De manera general debemos incluir:

– Idiomas: lengua materna y el nivel hablado, escrito y leído de las demás que manejemos. Debemos tener cuidado con ajustar el nivel indicado a nuestro nivel real, porque cada vez con mayor frecuencia se hace parte de la entrevista en otro idioma. Por esta razón, quizás los títulos oficiales, en ocasiones, ya no son requeridos; aunque igualmente son bastante valorados, sobre todo si son recientes. Si hace algunos años que obtuviste el título oficial, valora indicarlo o no ya que si actualmente no tienes ese nivel te puede perjudicar.

– Nivel informático: paquete office, búsqueda de datos, manejo de bases de datos, etc. Hay que tener precaución y valorar si vale la pena caer en el tópico de “nivel usuario”.

– Disponibilidad de incorporación (inmediata, dos semanas, un mes, etc.), horaria (total, parcial mañana, fines de semana, etc.), para viajar y/o de cambio de residencia. Este apartado se puede omitir, si nuestro objetivo es acceder a la entrevista y una vez obtengamos más información valorar si nos interesa el puesto o no (por ejemplo, si nos sale rentable dejar nuestro actual puesto por este nuevo o si están muy interesados en nosotros que nos ofrezcan media jornada).

– Carnet de conducir, vehículo propio y otros datos necesarios.

Estos apartados los podemos organizar de varios modos, los principales son:

  • Cronológico.  Es el formato más tradicional, enumeramos nuestra formación y experiencia desde lo más antiguo hasta lo más reciente. Nos ayuda a destacar la estabilidad laboral y a evolución profesional que hemos seguido.
  • Cronológico inverso. Al contrario que el anterior, situamos las experiencias más recientes al principio y las más antiguas al final. Este tipo de CV va ganando cada vez más peso, ya que nuestros estudios y experiencias recientes son las que más interesan a nuestros posibles empleadores.
  • Funcional. Consiste en agrupar, sobre todo nuestra experiencia, por temas; por ejemplo, experiencia en hostelería y experiencia en educación. Además, dentro de cada agrupación, podemos seguir tanto el orden cronológico como el inverso. De esta forma es más sencillo omitir errores y pequeños periodos de tiempo en los que hayamos podido estar desempleados.
  • Europass.  Este modelo surgió con el objetivo que los CVs pudieran abrirse paso en países extranjeros; sin embargo, el formato no llegó a establecerse por completo. Divide a los profesionales en dos equipos, aquellos que lo defienden porque establece unos mínimos y permite comparar los currículums; y aquellos que están en contra porque despersonaliza a los candidatos, hace que sea complicado que te recuerden (pues todos los formatos son iguales y lo que ha leído la persona a cargo se mezcla en su cabeza), carecen de historia y firma personal, y en muchas ocasiones parece que se entrega ese formato porque ya te lo han exigido en un puesto anterior (por lo que se presume que no lo has adaptado para ellos, que no les das importancia).

Ahora, lo que va a provocar que los CVs sean diferentes de una vacante para otra son las siguientes características que debemos tener en cuenta:

  • Objetivo: conseguir una entrevista. Fin.
  • Longitud. Lo ideal es una cara de papel. No hagas trampas, estamos hablando de una hoja, con márgenes normales, letra similar a la Calibri nº 12 y un interlineado normal, de 1,15 está bien. El primer vistazo de nuestro CV que determinará si nos descartan o no durará entre 10 y 20 segundos. Esto no quiere decir que en la siguiente fase lo lean más detenidamente y descarten otros muchos; pero, a priori, debemos imaginarnos que la persona a cargo de la selección o bien tiene otras funciones y no va a destinar toda su jornada a revisar currículums o bien sólo tiene esa función por lo que la cantidad de candidatos debe ser muy grande para que hayan destinado a un trabajador sólo para tal cometido. Habrá puestos donde la formación complementaria y la experiencia extralaboral no les importe mucho.
  • Currículum Vitae”. Es lo que te están pidiendo, no hace falta que lo indiques, así que evita ponerle un título.
  • ¿Foto o no foto? Nuestra recomendación es que sí, al fin y al cabo, queremos conseguir una entrevista y no iremos con un saco de patatas en la cabeza, ¿no? Pon una foto formal tamaño carnet en la que no salgas demasiado serio. Una camisa de color azul puede ayudarte.

Recordad que sólo debemos conseguir la entrevista, luego ya conseguiremos el puesto con nuestro encanto… ¡pronto tendréis el post con los consejos para enfrentaros a cualquier entrevista!

Si queréis más información, ayuda o que os ayudemos con vuestro CV ¡contactadnos!

educación parental
Psicología

Educación parental

Es un hecho que nuestro comportamiento tiene un impacto, mayor o menor, en otras personas. Por lo tanto, cabe pensar que los padres serán las figuras que más influencia tendrán en el comportamiento de sus hijos.

Baldwin ya nos presentó un modelo en los años 40, Schaefer casi en los 60 lo rediseñó y Craig en el 97 los describió más detalladamente, siendo su modelo probablemente el más conocido. Siguiéndole, de cierta manera, podemos encontrar cuatro estilos parentales principalmente: democrático, paternalista o sobreprotector, autoritario y negligente. Se distinguen principalmente por el grado en que presentan dos características: control/exigencia y afecto/diálogo.

Antes de seguir, debemos tener en cuenta que ninguno de los estilos es estanco y que nos podríamos encontrar entre dos de ellos. Además, muchas veces, ni siquiera ambos progenitores presentan el mismo. Para que nos hagamos una idea y, ya que una imagen vale más que mil palabras, quedaría representados así:

El estilo democrático se caracteriza por presentar exigencia y sensibilidad en igual medida, de manera progresiva alienta a sus hijos para que vayan logrando su autonomía. Del mismo modo, tiene reglas flexibles y mantiene una comunicación abierta con sus hijos; esto quiere decir que la disciplina es inductiva, se explican los propósitos de las normas y están abiertos a las posibles argumentaciones que surjan al respecto. Las consecuencias por traspasar algún límite son razonables y ejercen un control firme. Esto se traduce, generalmente, en hijos con más confianza, autocontrol, rendimiento escolar y autoestima.

Brevemente podemos comentar también los otros tres estilos.

En el caso autoritario, la comunicación y flexibilidad desaparecen; los castigos suelen ser severos y la disciplina está basada en el poder del adulto. Los hijos suelen ser o bien pasivos y dependientes, o bien rebeldes y agresivos.

Un padre o madre negligente no pone ni límites ni da muestras de afecto. En general prestan poca atención a sus hijos. Si, además, los padres son algo hostiles; los hijos pueden mostrar impulsos destructivos y conductas delictivas.

Si los progenitores son mayoritariamente sobreprotectores, las muestras de afecto serán muy positivas y, aparentemente, la comunicación será fluida. Sin embargo, a la hora de hacerse con el control tendrán problemas. En general, los hijos no son capaces de respetar los límites y, en algunos casos, pueden mostrar conductas de superioridad sobre otros niños.

Sin olvidar que esto son orientaciones, sí que debemos ser conscientes de cuánto podemos llegar a influir en nuestros hijos y en que luego serán ellos los que reproduzcan estos estilos parentales con sus propios hijos.